La eterna mirada de lo que nunca nos dijimos... Esa siempre me hará temblar.
La eterna sonrisa de tus labios, el eterno deseo de reencontrarte, la eterna duda de si volveré a sentirte. Si me permites un secreto, tu sonrisa me hizo viajar hasta los paraísos más bellos.
¿Sabes? Recuerdo cada detalle de tu cara, tu pelo, tus ojos cielo (qué indescifrable inmensidad), tu nariz, la forma de tus labios, y la forma en que los movías cuando me sonreías para enamorarme, recuerdo exactamente que tus paletas estaban separadas por unos milimetros... Nunca olvidaré ese espacio (malito espacio)..
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